CLAVES PARA PADRES/TUTORES LGBT+ A LA HORA DE AFRONTAR LA VUELTA AL COLE

Traducido por Juan Manuel Carrasco, coordinador del grupo de Educación de COGAM. Artículo original: “Tips for LGBTQ parents/caregivers to address back-to-school nerves“.

Cuando el verano llega a su fin, mi marido Matt y yo, al igual que muchos padres LGBT, sentimos ilusión y ansiedad frente al comienzo del curso. Como nuestra hija comienza la Middle School (Equivalente a 1º de la ESO) en un pabellón escolar diferente, con profesorado y personal administrativo nuevos, puedo decir que mi familia se siente razonablemente ansiosa.

Como padres, tenemos la responsabilidad de hacer que nuestra hija sea respetada y bienvenida en su nueva escuela para poder alcanzar su máximo potencial. Aquí tienes algunas recomendaciones/ claves que como familia homoparental te puedo ofrecer para una vuelta al cole exitosa o cuanto menos, amable.

1. Siempre que sea posible, visibilízate, sal del armario.

Siempre “salgo del armario” y me visibilizo con el personal, la dirección y la comunidad educativa. Hablamos de nuestra estructura familiar con normalidad. Para mi es importante hacer ver a mi hija que estoy orgulloso de mi familia y que no somos diferentes de las demás. Quiero que mi hija sea capaz de hablar de sus padres sin dudar. Vivimos en una comunidad inclusiva y bastante progresista que hace que nos sintamos seguros si nos visibilizamos como gays.

Por supuesto, para algunas familias, salir del armario como LGBT puede no ser posible desde un punto de vista de la seguridad para toda la familia. Hay que tener en cuenta que los menores de familias LGBTQ también tendrán que salir del armario y es importante hablar con tu hij* sobre este proceso y lo que les va a suponer. Al hablar con el profesorado y el personal educativo es muy importante dejarles claro que nunca deberán “sacar del armario” a un/a menor como integrante de una familia LGBTQ. Esta decisión ha de ser tomada únicamente por el/la menor cuando esté preparado/a.

2. Infórmate y edúcate al respecto.

Desde que mi hija ingresó en la guardería, mi marido y yo hemos tenido muy en cuenta la búsqueda de colegio y de distrito escolar adecuados. Queremos ver si los protocolos sobre acoso escolar, abuso y demás normativas no discriminatorias incluyen la orientación sexual y la identidad de género; si el centro educativo  contempla la diversidad racial y socioeconómica de los y las estudiantes y del personal; y si el centro es puntero en la creación de entornos educativos seguros. En general, este tipo de información puede indicar el nivel de acogida de la comunidad escolar.

3. Mantén una fluida comunicación con el profesorado de tu hij* y el personal de orientación y administración del centro.

Cuando me dirijo a los miembros de la comunidad educativa les hablo sobre el las palabras que usamos al referirnos a nuestra familia y respondo cualquier pregunta recurrente que el personal del centro pueda tener. Es muy importante para mi tener buena conexión con cualquier adulto que mi hija pueda encontrarse en el colegio, desde el profesor de música al personal de servicio, por lo que he preguntado a la tutora de mi hija para asegurarme de que todo el personal del centro acepta a familias como la nuestra. Dando a conocer al personal educativo el contexto y el lenguaje relativos a mi familia, podremos trabajar conjuntamente para evitar o interrumpir cualquier asomo de bullying lgtbifóbico, beneficiando no sólo a mi propia familia, sino a toda la comunidad educativa.

4. Muéstrate y haz que tu opinión se escuche en el AMPA.

Soy un activo miembro del AMPA del colegio de mi hija y animo a otras familias diversas a que hagan lo mismo.

Las AMPAS deberían ser conscientes de la protección, la política antidiscriminatoria y la realidad del alumnado y personal LGBTQ. Si el centro o el distrito escolar carece de normas o política de protección, el AMPA es una vía para luchar por su creación. La Asociación Nacional de AMPAS  de los EE.UU. adoptó este año una resolución que considera a los individuos LGBTQ un colectivo a proteger y proporciona estrategias para la inclusión y normalización de menores y familias LGBTQ en los centros escolares.

5. Conviértete en agente de cambio y trabaja con el centro escolar para mejorar la convivencia.

Anima a tu escuela o incluso a todo el distrito escolar a llevar a cabo de manera profesional la mejora de la convivencia escolar para todo el alumnado. La profesionalización promoverá un centro seguro y acogedor para tu hij* y cualquier otr* que ingrese más adelante. Considera proporcionar/ sugerir talleres de “Escuelas Seguras” al personal del centro,sobre aspectos como prevención de bullying o apoyo a estudiantes trans, como parte de su desarrollo profesional.

Por último, la cosa más importante para tu hij* es empezar el curso de manera relajada y con ánimo de aprender. Al igual que cualquier otro padre o madre, lo único que deseo es que mi hija sea capaz de prosperar en clase y en la vida -y para ello necesita sentirse segura, cómoda y acogida en el colegio cada día-.

TONY BONETTY, Coordinador Nacional de Welcoming Schools, Director de Rainbow Families y Presidente de la PTSA Loiedermann Middl School en Kensington, MD.

HRC, 29 agosto 2017

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Reseña: “El fuego en el que ardo”

Por Daniel Romero, coordinador de Educación-COGAM.

                “La historia interminable”, “Momo”, “Huckleberry Finn”, “Las aventuras de Tom Sawyer” o “El camino”, son algunas de las muchas novelas sobre la amistad, sobre la marginación, sobre ser distinto, sobre el paso de la niñez a la vida adulta, sobre cómo la sociedad nos “obliga” a crecer. Todas ellas grandes y entretenidas novelas, habitualmente de lectura obligatoria en colegios e institutos junto con clásicos de la literatura. Por otro lado, tenemos las sagas de literatura juvenil, esas que han logrado introducir en la lectura a cientos de millones de lectores y lectoras adolescentes en todo el mundo: “Harry Potter”, la saga “Crepúsculo”, “Memorias de Idhún”, “Cazadores de sombras”, “Los Juegos del Hambre” o “Las crónicas de Narnia”, por citar algunas.

                Novelas que hacen que el adolescente lector (joven, buscando entendimiento, large (5)sentirse identificado, encontrar su lugar en el mundo) se vea reflejado en las páginas que pasa con avidez y quiera ser protagonista de la historia. Y suelen conseguirlo. ¿Quién no ha esperado que llegara la carta de Hogwarts o que Fújur apareciera de la nada y nos librase de una clase particularmente aburrida? Sin embargo, en todo este abanico literario, pese a encontrar grandes valores y aventuras fascinantes, hay algo que a duras penas encontramos: protagonistas homosexuales. ¿Dónde están esos vampiros gays que llegan para fijarse en el chaval más soso del instituto? ¿Dónde, esas lesbianas luchadoras que levantan en armas a una sociedad distópica contra un tirano opresor? En el mejor de los casos, hay un gay amigo del protagonista (no digamos ya personajes bisexuales, asexuales o con una identidad de género no cisexual).               

                En una época tan compleja como la adolescencia, cuando tan necesitados estamos de que alguien nos entienda, a menudo son los libros y la música los que nos ayudan a superar esa sensación de “nadie me comprende, el mundo está contra mí”. ¿Acaso el adolescente gay, la joven lesbiana, los quinceañeros bisexuales, las chavalas trans*,  no tienen derecho a leer historias con las que se sientan identificadas? ¿Acaso no tienen derecho a ver reflejada su realidad sexual o de género en una novela de aventuras, fantasía o romántica sin necesidad de ser relegados a un segundo plano?

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Introyección y discriminaciones (IV): Racismo y colonialismo

Mario Gatti es uno de nuestros voluntarios y también es terapeuta de la Gestalt. Comparte con vosotros este artículo que publicó en la Revista de Terapia Gestalt de España. En él, recorre la articulación transversal de estas discriminaciones a lo largo de la historia. Os lo presentamos resumido y por partes. ¡Esperamos que aprendáis tanto como nosotros!

Creo que racismo, machismo y homofobia están conectados entre sí no sólo por su común naturaleza discriminatoria, sino también por converger en la jerarquización social del varón, blanco, y heterosexual.

Racismo y colonialismo

Hemos visto que a fines del siglo XV ya está en marcha el tráfico de esclavos negros hacia Europa. Con la conquista de América se produjo la muerte de muchísimos indios por los microbios que llevaron los europeos, la alteración de su modo de vida, además de por las guerras.

La colonización española intentó justificarse con el Requerimiento, que consistía en amenazar a los indios para que se sometieran al rey de España y a los conquistadores: debían recibir el Evangelio pacíficamente, y si no aceptaban, serían justamente conquistados, como ocurrió. Fue complementado por la Encomienda, que era la asignación de un número de indígenas a un español para que los evangelizara y se beneficiara de su trabajo “sin esclavizarlos”.

El Requerimiento fue cuestionado entre otros por Bartolomé de las Casas y Francisco de Vitoria[i]. Las Casas denunció la esclavitud y los malos tratos a los indios con la coartada de la Encomienda, aunque reconoció el derecho del rey de España. Vitoria reconoció que los europeos tenían derecho a comerciar y a predicar el Evangelio, pero condenó la esclavitud y sostuvo que los indios tenían derecho a vivir libremente en sus tierras, ya que ni el pecado ni la herejía destruían su derecho natural a gobernarse: ni el emperador ni el papa tenían poder sobre los indios ni sus bienes. Simplemente fue ignorado, no se lo castigó. En cambio, Las Casas levantó polémica, la “controversia de Valladolid”, en la que Juan de Sepúlveda intentó demostrar que los indios eran “esclavos por naturaleza”. El papa Paulo III (1537) reconoció que los indios eran “verdaderos hombres”, lo que impedía esclavizarlos, aunque no se pronunció sobre los negros, para su desgracia. En los hechos, aunque la Corona de Castilla promulgó las Leyes Nuevas protegiendo a los indios (1542), en la práctica no se aplicaron, lo que dio origen a una situación dual.

En lo que habían sido los imperios inca y azteca, los indios resultaron más fuertes y siguieron siendo explotados; sin embargo, en el Caribe, los indios sobrevivientes, al venir de una economía de subsistencia, no se adaptaron al trabajo en las plantaciones, por lo que hasta la propia Iglesia fue favorable a la importación de esclavos negros. Aunque Las Casas reconoció en su “Historia de las Indias” que la sustitución de indios por negros no era una buena idea, su obra fue publicada 300 años después de su muerte.

El vacío demográfico fue cubierto entonces con la deportación forzada de unos once millones de africanos a América[ii]. La trata recién fue prohibida a principios del siglo XIX. Debemos recordar que en los siglos XVI y XVII, África no fue colonizada salvo en las zonas costeras meridionales de Angola, Sudáfrica y Mozambique, y que la Iglesia no puso celo en evangelizar a los negros, aunque sí lo intentó por entonces en India, China y Japón. La conquista, colonización y evangelización integral de África recién llegó en el siglo XIX.

Los grandes pensadores del siglo de las Luces como Voltaire, Montesquieu o Diderot no condenaron la esclavitud, ni el Código negro de 1685, que la regulaba en Francia. Sólo Rousseau se opuso. La esclavitud fue abolida en Francia entre 1794 y 1802, y sólo definitivamente con la Segunda República en 1848. En este ámbito, el siglo de las Luces lejos de terminar con las creencias irracionales vio como el racismo era teorizado y sistematizado. Hasta entonces había habido racismos, desde el siglo XVIII existe un racismo que pretende hablar desde la ciencia.

¿Qué había resultado del contacto entre distintas razas en América? Entre los siglos XVI y XVIII, la América española había hecho realidad una mezcla de las razas que allí confluyeron, y dado que el poder lo ejercían los blancos, establecieron una clasificación meticulosa de las mezclas posibles, cuyos primeros subgrupos fueron los mestizos, hijos de blancos e indias; los mulatos, de blancas y negros; y los moriscos, de blancos y negras, entre muchas más[iii]. Esta clasificación aceptaba que un antepasado indio, se borraba en tres generaciones, en cambio, un antepasado negro era imborrable. Este hecho también influyó en la esclavización de los negros, ya que el mero color de la piel se transformó en un indicador de la presunción de esclavitud del portador[iv]. Es oportuno recordar que el término mulato viene de mulo, fruto de la unión de caballo y asno, dos especies distintas, como si las dos razas que lo originaron fueran en realidad dos especies distintas, anticipo de los discursos posteriores. En cambio, en América del Norte la mezcla racial fue menor y la opción predominante fue la segregación.

Si en el Nuevo Mundo el racismo se actuaba, fue en Europa donde las ideas racistas fueron sistematizadas, veamos como.

El primer paso fue fijar el uso de la palabra “raza” vinculada al color de la piel, lo que al parecer, no ocurrió hasta el siglo XVII. Hasta entonces, se la utilizaba en sentido genérico para indicar familia o linaje, o para referirse a los animales domésticos. Entre los muchos estudiosos del tema, Bernier dividió la especie humana en 4 o 5 razas desigualmente desarrolladas: europeos -que pueden incluir a los indios de América-, africanos, asiáticos y lapones. A estos tres últimos los comparó con animales. El inglés Tyson comparó al pigmeo con un mono pequeño, con un mono grande y con el hombre. El francés Maupertuis sostuvo que los negros albinos evidenciaban que ese era el primitivo color de los contemporáneos negros, que había involucionado hacia lo que eran. En esto se basó Buffon para su teoría de la degeneración, por la cual el negro sería un animal, como el mono, en cuanto al lapón, sólo tenía de humano, para él, que reconocía su propia ignominia, sabiéndose abyecto. Para Buffon es el clima el que lleva a la degeneración, cuando no es templado. Kant por su parte, situó a los negros en lo más bajo de la escala humana, sostuvo que las mujeres debían quedar subordinadas a los hombres y que los judíos eran usureros y ladrones. Blumenbach argumentó que la raza blanca era superior a las demás desde el punto de vista estético. Todos estos autores, como creen que la especie humana deriva del mismo origen, son monogenistas. Otros recurrieron a la idea del poligenismo. Atkins postuló que blancos y negros descienden de unos padres de color diferente desde el principio. Voltaire escribió que blancos y negros son de razas diferentes y que los negros eran animales capaces de unirse a monos para engendrar monstruos. Por supuesto que seguían los prejuicios de su tiempo al afirmarlo, aunque eso no impidió a unos pocos, exponer teorías diferentes, como Rousseau o Alexander von Humboldt[v].

Pauw consideró (1768) que los indios de América eran una especie degenerada: al ser imberbes, poco libidinosos y fríos, porque no se atormentaban con el amor. Esto denota su temperamento femenino: los indios eran a los europeos lo que las mujeres a los hombres. Es decir que ellos no degeneraron por el clima sino por su temperamento, al que veía como inferior al europeo, como evidenciaba que los indios fueran diezmados por las epidemias, sin tener en cuenta que la conquista cambiaba sus condiciones de vida. Poco después, esa vulnerabilidad de los indios será usada para argumentar que llevaban poco tiempo en América, por lo que si los europeos se adaptaban mejor, eran los llamados a ocuparla[vi].

El resultado fue que en el siglo XIX se creía que había razas “superiores” como la blanca y otras “inferiores” de color más oscuro predestinadas a obedecer a los europeos. No es casual que estas ideas se afianzaran con el auge del colonialismo, cuando las potencias europeas se repartieron África, Oceanía y buena parte de Asia.

El primer libro dedicado enteramente a sistematizar una teoría racista fue el “Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas”, del “conde” de Gobineau, en el que sostuvo que al mezclarse blancos y negros, los blancos tomaron de los negros su aptitud a sentir (sensaciones, sentimientos, sensualidad) que eran superiores en ellos, pero pasado ese momento inicial, la raza blanca sólo podía pervertir su propia sangre en su mezcla con la raza negra, yendo hacia su degeneración, mientras la raza negra se mejoraría con la mezcla. A su vez, dentro de la raza blanca, estableció la jerarquía de la familia caucásica por encima de la semítica, y dentro de la primera, a situar a los arios por sobre los celtas y eslavos. Esto no impidió que postulase que Francia y Alemania estaban en una decadencia irreversible dada la mezcla de la aristocracia con la burguesía, lo que daba lugar a una raza “mestiza”[vii].

[i] Véase Pierre Chaunu: “Conquista y explotación de los nuevos mundos”. Labor, Barcelona. 1973. Pág. 244-255.

[ii] Delacampagne, Christian: “Une histoire du racisme”. Librairie Général Française. Paris 2000. Pág. 126. Ver también Mannix, Daniel y M. Cowley: “Historia de la trata de negros”. Madrid. Alianza 1968.

[iii] Por ejemplo, de blanco y morisca, albino; de blanco y albina, torna atrás; de blanco y mestizo, castizo; de blanco y castizo, blanco; de indio y torna atrás, lobo; de lobo e india, zambaigo; de zambaigo e india, cambujo; de cambujo y mulata, albarazado; de mestizo e indio, coyote, etc.

[iv] De Fontette, François: “Le racisme”. Paris. P.U.F. 7º edición, 1992. Pág. 38.

[v] Delacampagne, Christian: Ob. Cit. Pág. 142-153

[vi] Dorlin, Elsa: Ob. Cit. Pág. 221-228.

[vii] Delacampagne, Christian: Ob. Cit. Pág. 159-167.

HAZTE OÍR ANTES QUE ELLOS

Artículo escrito por Eloy Gabaldón, profesor de secundaria y voluntario de Educación-COGAM, acerca de la importancia de las familias en la educación de sus hij@s en materia de respeto a la diversidad.
  
Muchos padres y madres infravaloran en incontables ocasiones a sus hijos e hijas para salir del paso. Esta afirmación que aparenta ser dura es más real y frecuente de lo que podamos imaginar. Pongamos un ejemplo práctico: 
 
Una madre y su hija mientras ven la televisión. La niña pregunta a su madre: “Mamá, ¿Por qué en ese bus naranja pone que los niños tienen pene y las niñas vulva si eso ya lo sabemos?” Y la madre responde: “Es muy largo de explicar hija mía y no lo entenderías. Mejor acaba de hacer tus deberes.”
 
Hay padres y madres que piensan que sus hijos son demasiado jóvenes para entender todos los mensajes lanzados en los medios de comunicación. Se bloquea entonces a los más jóvenes cada vez que se intenta parar los pies de su curiosidad con frases del tipo: “Ya te enterarás cuando seas mayor” o “Eres todavía muy joven para saber qué es eso”. En realidad, estos padres y madres solo pretenden salir del paso de la manera más rápida, fácil e irresponsable.
 
familia
 
¿Cuál es el peligro de responder de esta manera a los que tienen todo por aprender? 
 
Cuando un padre o madre pierde la maravillosa ocasión de encontrarse frente a su hijo o hija manifestando curiosidad sobre un tema del que todavía no tiene opinión y, el adulto, ya sea padre, madre o educador, le responde con una de esas frases de bloqueo, la responsabilidad educacional se está derivando hacia otros canales, a menudo inciertos. El tiempo, en educación, es un factor primordial. Es decir, llegar antes que cualquier otra persona con la idea correcta es imprescindible para que los menores no adopten ideas o actitudes que puedan conllevar problemas en el futuro. Si, como padres, o madres, no somos los primeros en abordar las dudas de nuestros hijos e hijas, se pierde la ocasión más hermosa y fructífera de la labor adquirida como progenitores: educar en valores. 
 
Entendemos la Educación en Valores como el proceso de capacitar al ser humano de aquellos mecanismos cognitivos y afectivos, que, en completa armonía, nos ayuden a convivir con la comprensión necesaria para integrarnos como individuos sociales en el mundo que nos rodea. Se trata de trabajar las dimensiones morales de la persona para así dotarnos de autonomía, racionalidad y uso del diálogo. Dichos valores posibilitarán el equilibrio y empatía necesarias frente a las diferentes formas de pensar y actuar que se nos presenten en una relación social.

Introyección y discriminaciones (III):la construcción “cinetífica” de las discriminaciones

Mario Gatti es uno de nuestros voluntarios y también es terapeuta de la Gestalt. Comparte con vosotros este artículo que publicó en la Revista de Terapia Gestalt de España. En él, recorre la articulación transversal de estas discriminaciones a lo largo de la historia. Os lo presentamos resumido y por partes. ¡Esperamos que aprendáis tanto como nosotros!

Creo que racismo, machismo y homofobia están conectados entre sí no sólo por su común naturaleza discriminatoria, sino también por converger en la jerarquización social del varón, blanco, y heterosexual.

El mundo de la construcción “científica” de las discriminaciones

La concepción religiosa del mundo fue cambiando a partir del Renacimiento, dando más espacio a la razón. Sin embargo, si el dogma católico fue cuestionado por la Reforma, si poco a poco la razón fue ganando terreno frente al dogma, sería ingenuo creer que el “pensamiento científico” emergente no tuviera en cuenta en absoluto las ideas de la sociedad que lo vio nacer. Por eso, la relación de fuerzas que perjudicaba a la mujer y a los no blancos se mantuvo, y sus efectos se multiplicaron por las exigencias de la colonización del mundo que emprendió Europa, como veremos a continuación.

La represión de la sodomía vigente desde el siglo XIII cambió porque el concepto de sodomía que hasta entonces involucraba a todo el sexo no procreativo, se fue restringiendo al coito anal, con independencia del sexo de los intervinientes. Sin embargo, todavía no existía la idea de que había un tipo de personas asociadas a esta práctica, sino que la sodomía era vista como una tentación para cualquiera.

La construcción “científica” de la mujer como inferior al hombre.

La medicina antigua postulaba que las personas teníamos un sólo sexo, y que la diferencia radicaba en la disposición de las partes. Así lo fijó Galeno en el s. II DC. Las mujeres, por tener menos calor vital, tenían dentro del cuerpo, lo que los hombres tenían fuera, por ejemplo, la vagina era un pene interior, el útero equivalía al escroto, etc.  Asimismo, se creía que el goce femenino era indispensable para que se produjera la fecundación. Esta visión siguió vigente hasta el siglo XVII.

Esta igualdad de los órganos no impidió la desigualdad de derechos, etc. dado que una similar anatomía, se acompañó de una diferente fisiología. Se postuló que las mujeres tenían un temperamento más frío que los varones y por eso quedaron asociadas a seres inacabados e impotentes.

Desde fines del medioevo, lo que en la Antigüedad se había atribuido al útero, pasó a ser atribuido al demonio, pues al creer que las mujeres eran más vulnerables –como Eva-, las tuvieron por objetivo privilegiado de las fuerzas ocultas. La represión de las mujeres se ejerció mediante la caza de brujas, ejecutándolas por miles tras juicios inquisitoriales entre 1324 y 1787, fechas de la primera y última ejecución, respectivamente[ii]. Federici[iii] señala que el sometimiento creciente de las mujeres está en relación directa con las necesidades de repoblación europea para compensar los efectos de la peste negra y de la emigración a las colonias. En Francia e Inglaterra se estableció la obligatoriedad de declarar los embarazos, y en general, los estados europeos quebraron el monopolio del conocimiento que tenían las mujeres sobre la anticoncepción y los alumbramientos, llevando ese conocimiento a los médicos.

El siglo XVIII fue el del fin del Antiguo Régimen en Francia, donde la burguesía remplazó a la nobleza en el ejercicio del poder político. Inglaterra ya se regía entonces por una monarquía parlamentaria pues tras ejecutar a su rey en 1649, la restauración de la monarquía se realizó con ciertas condiciones. En ninguno de los dos estados esto se tradujo en sufragio universal. Aunque el derecho al voto de los hombres se fue ampliando a lo largo del siglo XIX, las mujeres quedaron excluidas, y sólo pudieron votar en Europa a partir del siglo XX[iv].

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Introyección y discriminaciones (II):los fundamentos bíblicos y su integración en el mundo grecorromano

Mario Gatti es uno de nuestros voluntarios y también es terapeuta de la Gestalt. Comparte con vosotros este artículo que publicó en la Revista de Terapia Gestalt de España. En él, recorre la articulación transversal de estas discriminaciones a lo largo de la historia. Os lo presentamos resumido y por partes. ¡Esperamos que aprendáis tanto como nosotros!

Creo que racismo, machismo y homofobia están conectados entre sí no sólo por su común naturaleza discriminatoria, sino también por converger en la jerarquización social del varón, blanco, y heterosexual.

Los fundamentos bíblicos y su integración en el mundo grecorromano

Todos recordamos el relato del Génesis en que Eva ofrece la manzana a Adán. Y como Eva es construida a partir de la costilla de Adán porque “no es bueno que el hombre esté solo”, es decir, Eva es secundaria y está al servicio de Adán. Eva es más proclive al pecado que Adán. Cuando la Iglesia buscó un ejemplo alternativo para la mujer, lo encontró en María. Sin embargo, al ser su papel el de una madre que además es virgen, generó una polaridad demasiado profunda como para ser integrada de un modo satisfactorio, además de un ideal inalcanzable.

La discriminación de los negros se asienta en una historia de Noé, quien tuvo tres hijos: Sem, Cam y Jafet, de los que el Génesis hace surgir todos los pueblos de la tierra, atribuyéndose a cada hijo el origen de los semitas, los africanos y los indoeuropeos. Un día Noé estaba dormido desnudo, y cuando los tres hijos lo vieron, procedieron de esta forma: Cam se burló de su padre, en tanto que Sem y Jafet, lo cubrieron con una manta. Al conocer Noé lo sucedido, echó una maldición sobre Cam, diciendo que todos sus descendientes estaban condenados a ser esclavos de los descendientes de sus hermanos.

Con respecto a las prácticas homosexuales, El Antiguo Testamento las condena primero en el Levítico cuando dice “no yacerás con varón como con mujer, es abominación”, y luego en el Nuevo, por San Pablo [i]. La historia de Sodoma y Gomorra fue interpretada primero como una condena a la inhospitalidad que mostraron sus habitantes hacia los ángeles enviados por Yahvé, así lo manifiesta el mismo Jesús. Fue mucho después cuando se sostuvo que la condena era por prácticas homosexuales de sus habitantes [ii].

Los escritos bíblicos se integraron al mundo grecorromano, originando una síntesis diferente en cada uno de nuestros tres casos.

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Introyección y discriminaciones (I): La geometría variable de las discriminaciones

Mario Gatti es uno de nuestros voluntarios y también es terapeuta de la Gestalt. Comparte con vosotros este artículo que publicó en la Revista de Terapia Gestalt de España. En él, recorre la articulación transversal de estas discriminaciones a lo largo de la historia. Os lo presentamos resumido y por partes. ¡Esperamos que aprendáis tanto como nosotros!

Creo que racismo, machismo y homofobia están conectados entre sí no sólo por su común naturaleza discriminatoria, sino también por converger en la jerarquización social del varón, blanco, y heterosexual. Pincha para leer el resto del ARTÍCULO

Los procesos de Galileo se vuelven a HacerOír

Por Carlos Javier Sarmiento, voluntario de Educación-COGAM

Por cuanto tú, Galileo … fuiste denunciado, en 1615, a este Santo Oficio, y vosotros APA, OMS y demás instituciones inclusive gubernamentales e individualidades científicas y otros organismos activistas por la diversidad sexual y de identidad de género, … fuiste/is Denunciado/s por medio de la publicación “¿Sabes lo que quieren enseñarle a tu hijo en el colegio? Las leyes de adoctrinamiento sexual” y el bus de Hazte.Oír … por – como lo hiciera Galileo en su día -, sostener como verdadera una falsa doctrina enseñada por muchos, a saber: que el Sol está inmóvil en el centro del mundo y que la Tierra se mueve y posee también un movimiento diurno, cuyo equivalente actual es que vosotras afirmáis que hay niñas con pene y niños con vulva; así como por tener discípulos a quienes instruís en las mismas ideas; así como por mantener correspondencia sobre el mismo tema …; … esta suprema universal Inquisición, califica las dos proposiciones de la estabilidad del Sol y del movimiento de la Tierra, … como sigue:

  1. La proposición de ser el Sol el centro del mundo e inmóvil en su sitio es absurda, filosóficamente falsa y formalmente herética … Y lo mismo es equivalente a que hay niñas con pene y niños con vulva
  2. La proposición de no ser la Tierra el centro del mundo, ni inmóvil, sino que se mueve, y también con un movimiento diurno, es también absurda, filosóficamente falsa y, teológicamente considerada, por lo menos, errónea en la fe. Lo cual viene a ser lo mismo que la heterosexualidad no sea el centro inmóvil de la sexualidad, que la identidad de género no sea fija en machos y hembras y afirméis que está en movimiento durante el desarrollo de la persona: absurdo, falso y erróneo.”

Cita casi literal de la Sentencia de la Inquisición a Galileo

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Imagen desde http://rownak.com (CC) ©

Cuando escucho al vocero y presidente de HazteOir argumentar a favor de la iniciativa del autobús que ha movilizado recientemente su organización por las calles de Madrid, entiendo, por sus argumentos, que ni él ni las personas que le apoyan pueden concebir que el determinismo biológico como eje de la identidad de género es un tema problematizado por las academias y las organizaciones científicas, de lo cual se están haciendo eco algunos entes gubernamentales en el mundo entero, asumiendo que todas las afirmaciones sobre identidad, sexo biológico y género están ampliándose y en discusión. Veo que Arsuaga Rato y su asociación no pueden seguir el ritmo de los nuevos tiempos y replantearse cambios parciales de la educación que recibimos por parte de instituciones que, ciertamente nos habían explicado el mundo desde un lugar de autoridad, el mismo lugar desde el que hoy y como siempre quieren enseñarnos la revisión de sus leyes y categorizaciones. Aunque muchas veces lo parezca, el universo científico no es obtuso per se.

Creo que padres y madres, en el ámbito doméstico, pueden educar a su progenie en virtud de los valores, principios y creencias que practiquen de modo particular y bajo el amparo de los derechos fundamentales de libertad de pensamiento y credo que da la democracia. Tienen derecho a emprender la lucha que consideren oportuna, como lo hemos hecho las personas que pertenecemos al colectivo de la diversidad sexual y de identidad de género, quienes hemos planteado vindicaciones durante siglos. Lo que carece de rasgos democráticos es imponer esos principios por encima de otros y pretender que las políticas de educación ignoren en la elaboración de sus proyectos curriculares los avances e investigaciones que atañan a las materias que fuere.

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Tutorías LGBT y Alianzas X la Diversidad

Por Daniel Romero, coordinador del grupo de Educación-COGAM

      La labor de los colectivos LGBTI+ en las aulas es muy importante para plantar la semilla del respeto y la empatía, para despertar el interés por la diversidad en el alumnado. Llegamos con nuestros talleres sobre diversidad afectivo-sexual, revolucionamos sus ideas sobre identidad de género, amor o sexualidad, les abrimos los ojos frente al acoso LGBTIfóbico, frente al machismo, frente a la discriminación. Durante unos días est@s alumn@s se convierten en expertos en género, en adalides de la diversidad sexual. Sin embargo, todo este entusiasmo se va diluyendo con el paso del tiempo, se ve arrastrado por la rutina diaria de estudios, amoríos adolescentes y vida social. Así que, cuando COGAM, SOMOS, Arcópoli, LAMBDA o cualquier otro colectivo que imparte talleres contra la LGBTfobia se va, ¿cómo podemos lograr que nuestra labor no acabe en un cajón polvoriento de la memoria de est@s chavales?

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El respeto, las bofetadas y chistes de acoso

José Vela, uno de los miembros más activos del grupo de Educación, escribía hace un par de días este artículo (que reproducimos íntegro) en el diario digital BEZ al respecto de la falta de respeto, empatía y, en conjunto, ausencia de valores que, a veces, nos encontramos en las aulas:

Desde el grupo de Educación del Colectivo COGAM, entre otras actividades, formamos a las futuras y futuros dinamizadores que impartirán talleres de prevención de LGBT-fobia. Hace tiempo que nos dimos cuenta de que lo más importante, el valor fundamental en el que se fundamenta cualquier taller de prevención o de intervención, es la empatía y el respeto. Mi amigo y compañero Dani nos recordaba en una formación cómo, en muchas ocasiones, los talleres no pueden cubrir todos sus objetivos porque encontramos que nos falta la base esencial. En algunos centros la carencia trabajo en valores es preocupante. No se puede trabajar el respeto al otro, al diferente, si no se han transmitido unos mínimos valores de respeto y, sobre todo, de empatía a lo largo de la escolarización. En estas ocasiones, dedicamos el taller a explicar que las compañeras y compañeros son personas y sienten como cada uno.

¿En qué momento alguien moralmente sano puede pensar que va a tener a la opinión pública de su parte cuando le tomas al pelo a alguien, este te responde con una bofetada, le denuncias y anuncias que esperas que pierda su trabajo gracias a ésta?
Después de años impartiendo talleres adquieres la capacidad de detectar en el alumnado, en minutos, cuándo hay cohesión, respeto, y  capacidad de ponerse en el lugar del otro. Qué siente la otra persona cuando ocurre tal cosa. Este pequeño detalle es la piedra angular del éxito de toda intervención educativa. Desde eliminar el fracaso escolar hasta limpiar de racismo nuestros colegios. Todas dependen de la empatía. Tan importante es que las sucesivas leyes educativas españolas lo han ido recogido en sus articulaciones. La formación integral de la persona se debe trabajar desde primaria pues el aprendizaje en valores es fundamental. La Institución Libre de Enseñanza del año 1876 ya lo recogía.
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